" A ti... Desde que llegaste a mi vida la llenaste de tantos momentos vividos y sentimientos encontrados, desde que te vi tan pequeña, tan pequeño y frágil, con esos ojos brillantes y esa mirada tierna llena de sinceridad y agradecimiento; poco a poco te fuiste metiendo en mi corazón y así ocupaste todo ese espacio.
Las veces en las que sentía que te enfermabas no me separaba de ti, sentí tanto amor que no podía dejarte. Cuando hacías tus travesuras ponías tu carita y con tus ojitos pedías perdón, que fácil se me hacia leer tus sentimientos a través de tu mirada. Cuando estabas feliz correteabas por todos lados y tu colita parecía un abanico de tanto que la movías, no te cansabas de esperarnos.
Cuando había algún peligro eras tu quien lo sentía primero y corrías ladrando y armando escandalos advirtiendo a todos de que algo sucedía.
En los días que yo me enfermaba, no te separabas de mí ni un instante, por las noches cuando afloraban los sentimientos, el dolor, la melancolía y recostaba mi cabeza en la almohada mientras las lagrimas corrían por mis mejillas, podía sentir como llorabas conmigo, te acercabas y te acostabas a mi lado suspirando, ese suspiro lleno de consuelo donde decías: Tranquila, todo va a estar bien... No te dejaré.
Y así fue... Creciste aprendiendo cosas nuevas, jugando, acompañándonos... Pero como todo, llego tu momento de partir... Envejeciste, ya no tenias la misma energía pero sí tu mirada tierna llena de amor y entrega...
Ese día no te pudiste levantar, estabas ,más débil de lo normal, tus ojitos estaban tristes, sabias que había llegado el momento de la despedida. Te acaricié por ultima vez y te sonreí con los ojos llenos de lagrimas, me agache a tu oído y susurre: Gracias, fuiste una gran y mi mejor amiga, te quiero... Respiré hondo y me retiré. Solo fue así cunado pudiste expirar...
Desde ese momento entendí que las mascotas son otro tipo de ángeles que Dios nos envía, están dispuestos a amarnos por el resto de sus vidas pues están contigo hasta su último respiro. Incluso en muchas ocasiones cuando Dios envió el mandamiento amaras a tu prójimo como a ti mismo, solo ella lo entendió y lo cumplió. Dicen que nuestras mas cotas las que ya han fallecido, al momento de nuestra partida ellas también nos acompañaran al reino.
¡FUISTE Y SERÁS: MI AMOR SINCERO.
MI AMOR PERRUNO
MI AMOR INCONDICIONAL!
Siempre te recordare con mucho amor... Se despide de tí con una tristeza en el alma...
tu mejor amiga..."
" Haz todo lo posible para que la mirada de tu mascota refleje agradecimiento y amor. Eso, no tiene precio"
Loreana Juárez